La encuesta EDADES del Plan Nacional sobre Drogas de 2024 revela que en España esta droga (unas 825.000), por lo que una estimación teniendo en cuenta estos porcentajes indicaría que 150.000 pueden presentar síntomas de SHC.
“El tiempo medio de resolución de los vómitos tras su aplicación fue de 17,87 minutos”, destaca el trabajo. “Esto muestra que es un tratamiento eficaz. También son útiles el droperidol y el haloperidol [dos antipsicóticos] o las benzodiacepinas por vía intravenosa. En España son necesarias más investigaciones para conocer la dimensión real del problema y también dar más formación al personal sanitario para identificar el síndrome”, algo que Burillo impulsa desde SEMES.
Los expertos consideran que parte de este incremento puede deberse a un mejor conocimiento de la dolencia por parte de los profesionales, lo que permite diagnosticar casos que antes pasaban desapercibidos. “Pero con seguridad también influye el aumento del consumo, algo que en EE UU ha sido muy estudiado tras la legalización de la marihuana con fines recreativos en varios estados, donde las asistencias en urgencias han aumentado un 200%. También el hecho de que se hayan desarrollado variantes de la planta cada vez más potentes y con una mayor concentración de sustancias psicoactivas. En España no disponemos de datos que confirmen que la incidencia del SHC crece, pero la impresión de los profesionales es que sí”, sostiene Burillo.
Reveló el año pasado que el 85% de los afectados por SHC había acudido al menos una vez a un servicio de urgencias y que “el 44% tuvo que ser hospitalizado debido a la gravedad de las crisis”. Entre los pacientes analizados, el 40% explicó que consumía cannabis más de 5 veces al día antes del inicio del síndrome y el 44% que tomaba la sustancia desde hacía más de 5 años.
Sobre los mecanismos que llevan a algunos consumidores a desarrollar el SHC y a otros no, Burillo admite que no son del todo conocidos: “La hipótesis más plausible es que haya factores genéticos que hacen que unas personas sean más propensas. Otra es que influyan algunos productos fitosanitarios usados en el cultivo de las plantas”.
La autora del caso clínico presentado en el congreso de la SEMG advierte sobre el notable impacto que el SHC tiene en la vida de los afectados, pese a que las complicaciones no son frecuentes (la literatura científica sí recoge casos de ). “Lo más importante es controlar bien la hidratación. Pero el síndrome sí resulta muy incapacitante por la intensidad de los síntomas. Esto puede interferir de forma importante en la vida diaria de los afectados con crisis más cíclicas”, explica Mexía.
La especialista insiste en que “la única forma de evitar definitivamente el SHC es abandonar el consumo de cannabis, lo que además también previene el desarrollo de trastornos psiquiátricos cuya relación con esta sustancia está acreditada, especialmente entre los consumidores más jóvenes”.
*Este contenido es informativo y no reemplaza la evaluación de tu profesional de salud.
