Estos cuadros, como en esta ocasión, son casi siempre “autolimitados, duran entre uno y tres días y los síntomas desaparecen tan rápidamente como se han iniciado”. Solo excepcionalmente pueden producirse complicaciones “por la pérdida de líquidos en lactantes, niños pequeños y personas mayores o inmunodeprimidas”, añade este portavoz.
Aunque en esa ocasión el patógeno causante del brote fue distinto (la salmonela), el Gobierno catalán y los expertos consultados coinciden en poner el foco en un riesgo común: el consumo de alimentos como huevos, marisco y pollo, entre otros, insuficientemente cocinados. Esto impide que el calor elimine los microorganismos que puedan haber contaminado los alimentos durante su producción, distribución o preparación, ya sea en restaurantes, bares, cocinas colectivas o domicilios particulares.
“Cocinar bien los alimentos es la mejor prevención”, afirma Gema Fernández Rivas, portavoz de la (SEIMC), que añade a esta recomendación a otras dos: una refrigeración adecuada y una buena higiene para “evitar contaminaciones cruzadas en la cocina”.
En el caso de la salmonela, el patógeno queda destruido al alcanzar la comida los 74 grados. El norovirus, destaca la Generalitat, aún necesita temperaturas más elevadas ya que se caracteriza por su “resistencia”. Es capaz de sobrevivir durante varios días e incluso semanas en superficies y alimentos y “puede resistir temperaturas de 60 grados durante tres minutos y 100 grados durante un minuto”. Bivalvos como las navajas tienen el riesgo de que, aunque sean cocinados a altas temperaturas por su parte exterior, estas no se alcancen en su interior y el norovirus mantenga su potencial infeccioso.
La Generalitat explica que, tras tener conocimiento del brote, la Unidad de Emergencias en Salud Pública de Tarragona procedió “a la toma de muestras de dos lotes de navajas congeladas en el establecimiento de restauración relacionado con el caso”. Los análisis realizados “dieron positivo por norovirus”.
Aunque se desconoce en qué punto pudo producirse la contaminación, el producto llegó fresco a Cataluña procedente de Andalucía y Portugal y fue procesado en las Tierras del Ebro, según la Generalitat. Desde allí, fue distribuido congelado a varios “establecimientos de restauración de diferentes zonas de Cataluña”. Los “servicios de Salud Pública ya han procedido a la identificación y retirada de todos ellos”, concluye el Gobierno catalán. La ha declinado informar sobre si navajas del mismo origen fueron distribuidas a otras comunidades y, en este caso, las medidas adoptadas.
*Este contenido es informativo y no reemplaza la evaluación de tu profesional de salud.
