Quienes lo han visto dicen que está bien atendido y que cuenta con la compañía de un cuidador durante todo el día. Según publicaron los medios británicos hace unas semanas, no se permitían visitas a menos que firmaran un acuerdo de confidencialidad. Y parte de su familia y amigos quieren que un juez dicte a su esposa, con quien se casó en 2005, que permita esos encuentros sin restricciones ni tener que firmar un acuerdo de confidencialidad. Una persona cercana a Ranulph ha señalado: “Queremos saber: ¿ha actuado ella velando por sus mejores intereses? Es inevitable pensar que estar en un entorno agradable, con un flujo constante de rostros conocidos que amenicen el día, le ayudará a sentirse querido y respaldado; y eso, sin duda, es algo positivo”, recoge The Telegraph.
Alex Millington-Cotes, quien mantiene una relación distante con su madre, desea ver a su padrastro y ha puesto en marcha una campaña de recaudación de fondos para costear una audiencia ante el Court of Protection; espera que, gracias a ello, Fiennes pueda recibir más visitas. “Ella no ha actuado correctamente desde el principio, y el hecho de que la actual cobertura mediática la esté obligando a reaccionar no mejora las cosas”, ha dicho en referencia a su madre en unas declaraciones recogidas por The Times. “En última instancia, ella sigue teniendo el control y, si por alguna razón no está conforme con algo, podría simplemente retirar el derecho de visitas”, ha añadido, por lo que explica también los motivos detrás de su petición judicial. “La intención de la impugnación legal nunca ha sido atacar a Louise, aunque estoy seguro de que ella no lo verá así. El objetivo ha sido eliminar su poder sobre Ran, pero de una manera que le cause el menor daño posible a él. Me gustaría cambiar la situación sin que cambie la forma en que Ran percibe las cosas, logrando que toda la estructura subyacente mejore”, asegura Alex Millington-Cotes.
“Quiero poder darle la oportunidad de salir a tomar un café, de ver a alguien a quien quizás quiera ver, con total libertad; a quien sea”, dijo el pasado mes de septiembre en , en la que aseguraba que la última vez que pudo ver a su padrastro fue en septiembre de 2024.
Fiennes fue ingresado a principios de año en un centro de Gales bajo el nombre de Robert Millington. Al principio, se informó al personal de que el futuro residente era un exsoldado cuya identidad debía mantenerse oculta, ya que su vida corría peligro. Solo cuando varios miembros de la dirección viajaron casi dos horas para reunirse con Millington-Cotes en un hotel, ella reveló que Robert Millington era, en realidad, Fiennes. El responsable del centro señaló que su esposa les explicó que su marido podría convertirse en objetivo de extremistas si su identidad y su paradero llegaban a conocerse. A finales de septiembre, The Telegraph reveló que el Care Inspectorate Wales, organismo de control de la asistencia social, concluyó que el explorador vivía bajo una privación de libertad, para la cual no existía autorización alguna. Tras las alertas sobre su estado, y después de que su esposa se negara en repetidas ocasiones a aportar la documentación requerida, tras siete semanas en la residencia de Gales Fiennes fue trasladado a otra residencia de ancianos en Cheshire. Su paradero actual se desconoce.
Joseph Fiennes, el actor y primo de sir Ranulph conocido entre otros por su papel en Shakespeare in Love, figura entre quienes escribieron al Office of the Public Guardian (OPG) para expresar su preocupación por el hecho de que su segunda esposa lo haya aislado de su familia y sus amigos. La preocupación por el paradero del famoso explorador ha llegado hasta la residencia real de Clarence House; el rey Carlos III intentó comprobar el estado de salud de su amigo, pero su esposa y su tutora legal se lo impidió. Sin embargo, el OPG, organismo público que protege a las personas que no tienen la capacidad mental para tomar decisiones por sí mismas sobre su salud, bienestar o finanzas, ha señalado que el caso queda fuera de su ámbito de competencia. “En total, The Telegraph tiene constancia de 29 ocasiones distintas en las que se solicitó a diversas autoridades [como el propio OPG, los servicios sociales y el servicio nacional de salud] que examinaran el bienestar de sir Ranulph”, publicó el medio británico el pasado 28 de septiembre. Joseph, uno de los últimos de la familia Fiennes en verle, expresó públicamente su preocupación, afirmando que es “terrible” que los intentos de dar la voz de alarma no hayan recibido respuesta. “Si eso le ocurre a Ran, no puedo ni pensar a cuántas otras personas les habrá ocurrido o les está ocurriendo. Plantea cuestiones fundamentales, entre ellas, las relativas a las residencias de ancianos y los servicios jurídicos”.
*Este contenido es informativo y no reemplaza la evaluación de tu profesional de salud.
