Belén Albertos, bióloga: “Los musgos nos enseñan que la sencillez no es sinónimo de inferioridad” | Vive Saludable

Belén Albertos, bióloga: “Los musgos nos enseñan que la sencillez no es sinónimo de inferioridad”

Belén Albertos, bióloga: “Los musgos nos enseñan que la sencillez no es sinónimo de inferioridad”

A simple vista, y sin más conocimiento añadido, el mundo de los musgos tiene algo críptico. Estas plantas de simpática morfología , aunque parezcan un complemento con el que se visten rocas y árboles, que son solo algunos de los soportes sobre los que crecen. Belén Albertos (Barcelona, 57 años) es doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), además de profesora e investigadora en la Universitat de València (UV). Esta brillante científica es la actual , que se encarga del estudio de los musgos y de otros briófitos de nuestro país. Su pasión por este mundo vegetal menos conocido atrapa en cada una de sus respuestas.

Pregunta. ¿Qué son los musgos, las hepáticas y los antocerotas?

P. ¿Cuándo surgieron?

R. Son de las primeras plantas , el linaje más antiguo que ha llegado a nuestros días como tal. Su origen se remonta al Cámbrico, hace unos 500 millones de años. A eso lo llamo yo ser una planta superior.

P. Su anatomía es fascinante cuando nos fijamos en sus detalles…

P. ¿Y qué hay de sus raíces?

R. Pueden absorber el agua a través de y hojas, porque no la tienen impermeabilizada, al contrario que el resto de las plantas terrestres, por eso no necesitan raíces. La mayoría largo tiempo y revivir en el momento en que vuelve a haber humedad. Están en equilibrio con el aire o el suelo que las rodea: si está seco, se secan; si está húmedo, se hidratan. Intenta hacer eso con otras plantas y se entenderá por qué los briófitos son plantas superiores.

P. Se podría creer que no hay muchas especies de musgos y de otros briófitos…

R. Se piensa que son todos más o menos iguales, ¡nada más lejos de la realidad! En el mundo se conocen unas 12.800 especies de musgos y unas 20.000 de briófitos, de las que casi 1.300 están presentes en España.

P. ¿Cómo es posible que seres vivos tan diferentes como los musgos, los helechos, ciertas algas o los hongos se reproduzcan por esporas?

P. ¿La reproducción por esporas es una estrategia opuesta a la reproducción por semillas?

R. Se tiende a describir a los briófitos y pteridófitos ( y otras plantas sin flores) como plantas que se reproducen por esporas, frente a los espermatófitos, que se reproducen por semillas. En realidad, las esporas están presentes en todas las plantas terrestres, incluso en aquellas que tienen semillas. Los granos de polen provienen de esporas masculinas y las esporas femeninas están protegidas dentro del ovario de las flores.

P. ¿Cuál es la diferencia anatómica principal entre un musgo y un rosal, por ejemplo?

P. A pesar de esa aparente simplicidad, hay especies de musgos que son muy resistentes a ciertas condiciones extremas.

R. Pues sí, son capaces de vivir en el frío más intenso y en las zonas más cálidas, desde la Antártida al desierto del Mojave. Algunos pueden secarse casi por completo y parecer muertos durante años, soportando el calor y la congelación, y volver a activarse en cuanto reciben agua. Hasta el punto de que Syntrichia caninervis, un musgo desértico, ha sobrevivido experimentalmente a condiciones similares a Marte. En las zonas polares del planeta, la tundra y la Antártida, las plantas con raíces tienen muchos problemas para sobrevivir en los suelos congelados, mientras que los briófitos. Soportan meses de frío intenso, congelación, viento, radiación y largos periodos prácticamente sin agua líquida y reanudan rápidamente su actividad con el deshielo.

P. Fascinante… ¿También resisten los terrenos poco fértiles?

R. También hay (los musgos del cobre, como Scopelophila cataractae) capaces de vivir en suelos mineros cargados de metales pesados en concentraciones generalmente tóxicas para la vida. Otros son especialistas de cuevas y lugares poco iluminados. Schistostega pennata literalmente brilla en la oscuridad. Su fase juvenil, llamada protonema, tiene unas células en forma de lente que concentran la luz y la reflejan, actuando como los reflectores en las carreteras, con un característico color verde dorado por lo que se le conoce como el oro de los duendes (Goblin Gold). Y, aun así, todavía las llaman plantas inferiores. Ni por asomo lo son.

P. ¿Qué aportan los briófitos al jardín?

R. Los servicios ecosistémicos de los briófitos son muy numerosos y también se benefician de ellos. Retienen la humedad y la liberan poco a poco, de manera que la tierra debajo de ellos se mantiene húmeda más tiempo, lo cual mejora las condiciones del suelo y puede favorecer el establecimiento de algunas plantas.

P. ¿Colaboran con los animales?

R. También sirven de refugio a infinidad de organismos que no vemos, pero que forman parte de nuestros parques y contribuyen a su funcionamiento. Y si dejamos crecer los briófitos que aparecen espontáneamente tienen la ventaja de requerir muy poco mantenimiento. No necesitan siega y basta con evitar que queden cubiertos por hojarasca o por otras plantas.

P. ¿Qué especies son más frecuentes en las ciudades españolas?

R. Mis compañeros Gabriel Segarra y Felisa Puche hicieron un análisis de los trabajos publicados de briófitos urbanos en España. Los musgos que se repiten en casi todas las ciudades son especies muy resistentes como Bryum argenteum, Bryum dichotomum, Funaria hygrometrica y Tortula muralis: aparecen en más del 90% de las ciudades españolas estudiadas y colonizan desde aceras y alcorques hasta muros, tejados y suelos removidos. También son habituales especies claramente urbanófilas o muy frecuentes en ambientes alterados, como Syntrichia ruralis, Barbula unguiculata, Didymodon vinealis, Grimmia pulvinata, Ceratodon purpureus y la hepática Lunularia cruciata.

P. ¿Y las más habituales en los jardines?

R.menos manejados y más antiguos es donde hay mayor diversidad de briófitos. Además de las especies habituales en la ciudad, en estos jardines maduros puede encontrarse una diversidad florística realmente sorprendente.

P. , ¿qué puede aprender el alumnado gracias a los musgos?

R. Diría que ayudan a desmontar creencias generalizadas y simplistas. También a cultivar una mirada atenta y minuciosa, cada vez más necesaria en este mundo tan rápido y que siempre demanda respuestas sencillas, aunque sean erróneas.

P. Menos es más, que ha mencionado antes…

R. El poder de la simplicidad sería una de las enseñanzas más importantes. Nuestra idea de la evolución está muchas veces distorsionada por la idea de que lo evolucionado es siempre lo más complejo, que esa es una dirección constante en el desarrollo de la vida en la Tierra. Eso nos hace decir que los seres sencillos, sobre todo si son antiguos, son primitivos, mientras que los más complejos y modernos son seres evolucionados. Pero un mismo problema tiene siempre varias soluciones. Los briófitos nos enseñan que es su mejor recurso, lo que les ha permitido adaptarse a un planeta cambiante con éxito. Que hayan encontrado la respuesta acertada al problema de la supervivencia antes que otros no los hace primitivos. Que hayan optado por la simplicidad en lugar de por la complejidad no los hace inferiores.

P. ¿Hay algún género de briófito que haya convivido con los dinosaurios?

P. ¿Diría que son plantas bellas?

R. Sí, tienen Mirar por primera vez un musgo con una lupa mientras se rehidrata puede ser un momento inolvidable. Linneo los comparó con “las majestuosas palmeras de las Indias”. Solo por placer estético, ya justifican su interés.

P. ¿Se pueden cultivar como ?

R. Sí, con algunas limitaciones. Fueron muy habituales en el siglo XIX en terrarios cerrados con jardines en miniatura, las llamadas Wardian Cases. En ellas se cultivaban sobre todo helechos y briófitos en un ambiente de humedad que permite su supervivencia sin mantenimiento durante bastante tiempo. En las especies templadas que se cultivan habitualmente, el problema aparece cuando esa humedad elevada se combina con temperaturas demasiado altas y poca ventilación, porque favorece el deterioro y la aparición de hongos.

P. En ciertos jardines, como los asiáticos, son un recurso estético de primer orden.

R. son muy apreciados desde el siglo V y juegan un papel muy importante en la jardinería tradicional, en la que, además, hay una larga tradición de creación de paisajes en miniatura. son muy conocidos y numerosos los jardines que tienen briófitos y son considerados un recurso paisajístico y espiritual desde el siglo XI. Son realmente sublimes. En ambos países se dominan desde antiguo las técnicas hortícolas de propagación, plantación y mantenimiento de briófitos.

P. ¿Recomienda algún jardín español en el que se pueda aprender de estas plantas?

R. En España tenemos una iniciativa prometedora en el (Alicante) con una exhibición de helechos, briófitos y hongos con fines didácticos.

P. Los jardineros muchas veces descartan los musgos que aparecen en los céspedes…

R. En el terreno de la jardinería, el primer paso importante es dejar de considerar que la presencia de briófitos es un defecto de nuestros jardines, sobre todo de los céspedes. Fomentar la presencia de los musgos que surgen espontáneamente puede proporcionar un nuevo recurso estético, sostenible y de bajo mantenimiento. Si nos salen almohadillas de Grimmia pulvinata en los muros, Orthotrichum diaphanum en los troncos de nuestros árboles o parches de algún Brachythecium en el césped, démosles la bienvenida.

P. Y, por supuesto, no recolectar musgos en su entorno natural.

R. Es muy importante aclarar que no podemos arrancar los musgos de un bosque para instalarlos en nuestro jardín, lo mismo que es impensable arrasar una población natural de orquídeas para plantarlas en casa. Lo que hacemos es acudir a un vivero que las produce de forma legal y con garantías. En Europa ya existen algunos viveros que producen y comercializan briófitos vivos.

P. ¿Cuál es el objetivo de la Sociedad Española de Briología que dirige?

P. ¿Tienen contacto con el público aficionado a las plantas?

R. Para la sociedad en general somos bastante desconocidos, como los propios briófitos. Mejorar esa visibilidad también es uno de nuestros objetivos. Esperamos que próximamente podamos presentar alguna iniciativa divulgativa desde nuestra asociación.

*Este contenido es informativo y no reemplaza la evaluación de tu profesional de salud.