“Son cifras que muestran los importantes beneficios en salud que ya aporta la vacunación frente a un gran problema de salud pública. Es una buena noticia porque las y ahora empezamos a recoger los frutos”, se felicita Jaime Pérez Martín, jefe del Servicio de Prevención y Protección de la Salud en Murcia y presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV).
Entre las personas vacunadas a los 65 años, los datos del mismo año muestran una incidencia de 487 casos por 100.000 habitantes, un 54,4% menos que los 1.068 casos de aquellos de la misma edad no inmunizados. Murcia trabaja ahora para actualizar estos indicadores con los datos de 2025.
Los responsables sanitarios explican por qué esta comunidad es la primera en disponer de estos datos de eficacia: “Hemos desarrollado un trabajo específico que nos ha permitido acceder desde el Servicio de Epidemiología a los datos de vacunación y ponerlos en relación a los casos diagnosticados. Esto ha hecho posible obtener y comparar las incidencias entre las personas vacunadas y no vacunadas. El trabajo técnicamente es sencillo, pero lo valioso es que, una vez obtenidos los datos, muestran con rapidez el impacto de la inmunización”.
Martínez Portillo también admite las limitaciones de estas cifras: “Son tasas brutas que pueden estar sujetas a algunos sesgos o factores de confusión. Estamos analizando las primeras cohortes, así que hace falta tiempo para lograr que los resultados sean más precisos. En todo caso, estamos viendo que los de 2025 son similares a los de 2024″.
Murcia ha hecho también una estimación de los diagnósticos evitados gracias a las vacunas. “Hemos prevenido 72 casos en los vacunados a los 65 años a pesar de que la cobertura es inferior al 40%. Si se hubieran inmunizado todas las personas que podían hacerlo a esa edad, los casos prevenidos serían 198. A los 80 años, estas cifras son 37 y 120, respectivamente. Si tenemos en cuenta que estas cifras corresponden solo a un año y que cada ejercicio será vacunada una nueva cohorte [quienes cumplan 65 y 80 años], estamos hablando de un enorme beneficio acumulado en salud en una comunidad relativamente pequeña como es Murcia [1,61 millones de habitantes]”, concluye Pérez Martín.
Josefa Masa-Calles, investigadora del Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII, explica que los datos disponibles a nivel nacional no han detectado por ahora una reducción de casos de la enfermedad. “Las coberturas todavía son reducidas [en torno al 40% en la mayoría de comunidades] y la vacuna se ha introducido hace poco tiempo. Además, hay que tener en cuenta que la incidencia del herpes zóster estaba creciendo. Estos datos son muy interesantes porque empiezan a mostrar los beneficios, pero aún falta más tiempo y estudios para ver los resultados en su dimensión real”, afirma.
En una respuesta por escrito a este diario, la farmacéutica GSK celebra estos primeros datos. La compañía afirma que otros estudios realizados en otros países que también han empezado a administrar la vacuna “muestran una efectividad en torno al 75-85%”. Estos porcentajes son algo inferiores a los obtenidos en los ensayos clínicos, superiores al 90%, “una diferencia esperable debido a las diferencias entre las condiciones controladas de un ensayo clínico y la efectividad en condiciones reales en un conjunto poblacional” en el llamado mundo real.
El virus que causa el herpes zóster es el mismo que provoca la varicela. “En las personas que han pasado esta [última] enfermedad, casi siempre de niños, el virus permanece latente en los ganglios nerviosos y, décadas después, puede reactivarse. Suele ocurrir debido a una disminución de la inmunidad asociada al envejecimiento, a otras enfermedades o algunos fármacos”, explica María del Mar Tomás, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC).
La vacuna del herpes zóster ha recibido recientemente una gran atención porque, además de prevenir la propia enfermedad, parece conferir cierta protección frente a dolencias neurológicas y , según algunos estudios observacionales.
*Este contenido es informativo y no reemplaza la evaluación de tu profesional de salud.
